TU TIENDA -- DE TIENDAS

Estos son los errores más frecuentes que cometemos con la lencería

Escrito por

Cristina Sánchez de Pedro

23/01/2018
© Cortesía de Evelyn. Sujetador Artemisa SA1 disponible en Zocöh.


Y así se solucionan: cómo comprar, cuidar y vestir ropa interior como una experta.




Hace ya varias temporadas que la ropa interior ha pasado de esconderse a lucirse premeditadamente. No solo los pijamas han abandonado el dormitorio para pasearse alegremente por la alfombra roja, sino que las nuevas marcas de lencería y las últimas tendencias en sujetadores - como los bralettes de terciopelo o encaje - animan a enseñar parte de ellos por debajo de otras prendas.


Sin embargo, a pesar de ser piezas que llevamos todos los días, y que en la actualidad han conquistado puestos de preferencia en los looks más comentados del street style, lo cierto es que aún siguen existiendo fallos bastante comunes a la hora de elegir y cuidar sujetadores y braguitas. 


Estos son los errores más frecuentes que cometemos con la lencería y las claves para terminar con estos ‘malos hábitos’ para siempre:

Sujetador SA3 de Evelyn. Clic en la imagen para comprar. © Cortesía de la marca.

Error #1. Comprar el sujetador que quieres en lugar de comprar el que necesitas. 


O lo que es lo mismo: ignorar qué patrón y talla son los adecuados y los que mejor nos sientan en función de nuestro cuerpo. Existen muchas más formas, tallas y acabados de los que nunca habríamos imaginado. Y, si tenemos en cuenta que son prendas que utilizamos sí o sí todos los días, debemos esforzarnos porque cumplan dos máximas: que se nos ajusten perfectamente al contorno del pecho y de la espalda y que, a la vez, nos sintamos favorecidas.


Elegir y comprar un sujetador distinto del que mejor se adapta y sujeta nuestro pecho puede tener peores consecuencias de las que pensamos. Esta prenda interior tiene la misión de proteger los músculos de la zona, por lo que una talla inadecuada puede favorecer la caída prematura del pecho, y una copa demasiado pequeña puede provocar que surjan molestias derivadas de la estructura de la pieza. Y la realidad es que debería tratarse de la prenda más cómoda que vistamos a diario.

Body Electra BA31 de Evelyn. Clic en la imagen para comprar. © Cortesía de la marca.

Error #2. Disponer de menos sujetadores de los que realmente deberías. 


Como de muchas otras prendas, tenemos un conjunto de ropa interior o un sujetador preferido (por no decir de la suerte). Sin embargo, usar un determinado sujetador durante demasiado tiempo acaba siempre de la misma forma: las fibras que componen su tejido y el esqueleto de la prenda se deterioran hasta dejar de cumplir su función. De esta forma, si tu prenda preferida es un modelo básico y asequible que, además, encaja perfectamente con tu figura, no lo dudes e invierte en él. Según los expertos, no deberíamos usar el mismo sujetador durante más de dos días seguidos. Por esta razón es conveniente priorizar la renovación de los básicos interiores y conseguir el número necesario de ellos para cubrir tus necesidades.


Si, por el contrario, resulta que el modelo sin el que no puedes vivir tiene un precio elevado, resérvalo para las ocasiones especiales. Así conseguirás que te dure más tiempo en perfectas condiciones, mientras consigues ampliar la colección.

Los sujetadores deportivos merecen el mismo tratamiento que el resto de la lencería e, incluso, mayor atención en lo que se refiere al estado y la calidad del tejido y la sujeción. Estas prendas se utilizan en situaciones de mayor movimiento y, como consecuencia, su contacto con el sudor y los detergentes también aumenta. Por tanto, su vida en condiciones óptimas es más corta y es necesario renovarlos con mayor frecuencia.

Sujetador Nessa SRC de Evelyn. Clic en la imagen para comprar. © Cortesía de la marca.

Error #3. Que todos tus sujetadores sean de la misma talla.


Has encontrado el sujetador que mejor te sienta y tienes suficientes, pero resulta que el tamaño del pecho varía en función del momento del mes o de los cambios de peso. ¿Te ha pasado? Si se trata de un momento puntual, no debe cundir el pánico; pero lo más recomendable es vestir siempre la talla adecuada.


Error #4. No cuidar y no guardar la ropa interior correctamente.


Sigue siempre las instrucciones de lavado de cada prenda. Si tienes dudas de cómo guardar una pieza en concreto, pregunta en la tienda. Evita amontonar y empujar las prendas en el fondo del cajón para impedir que se deformen y, en el caso de que se puedan meter en la lavadora, hazlo en una bolsa apta para lencería - para que no se mezcle y enganche con el resto de la ropa - y utiliza un programa de agua fría no superior a 30º.

¿TE HA GUSTADO? ¡COMPÁRTELO!

Artículos populares

Comentarios

Debes estar registrado para comentar